
La sangre siempre ha viajado
Un secreto de la industria: muy pocos laboratorios clínicos analizan las muestras en el mismo edificio donde se recolectan. Después de una venopunción típica, las muestras viajan en mensajería a través de centros regionales y, a menudo, viajan de un día para otro, llegando al análisis entre 12 y 24 horas después de la recolección. Enviar sangre es algo normal y esperado; la diferencia con Rythm es que el viaje comienza en tu hogar y puedes ver cómo sucede.
Diseñado para el viaje
El panel de Rythm fue seleccionado y validado deliberadamente considerando la realidad del envío nocturno: tubos de heparina de litio que evitan la coagulación en tránsito, biomarcadores con ventanas de estabilidad ambiental validadas individualmente, un tubo de viaje rígido y protector que evita la compresión y las fugas, envío prioritario de un día para otro y registro inmediato al llegar. Como Rythm controla todo el proceso desde el almacén hasta el laboratorio, tu muestra nunca sale de su supervisión: cada transición se escanea, se registra con fecha y hora, y se monitorea.
El resultado
Menos intermediarios, menos retrasos y menor variabilidad preanalítica. Ser dueños de todo el proceso no es una cuestión de ego: es el mecanismo que garantiza resultados precisos y rápidos.
Fuentes
CLSI GP44 (manejo y procesamiento de muestras):
Listas de verificación del Programa de Acreditación de Laboratorios del CAP:
